lunes, 8 de marzo de 2021

¡No nos regalen flores!

"Somos muy modernos por fuera, pero premodernos por dentro"

Florence Thomas 


Pensarnos como mujeres hoy en día implica una gran motivación por continuar avanzando en la escritura de nuestras historias.  Hemos dado pasos agigantados desde aquel 1857, en el Bajo Manhattan, cuando un 8 de marzo decenas de obreras textiles se declararon en huelga e inundaron las calles para protestar por la humanización de las condiciones de trabajo y la igualdad de condición laboral.  Cincuenta años después, miles de mujeres marcharon por la calle de Nueva York con el lema "Pan y Rosas" para conquistar derechos y reivindicar la lucha obrera.  Por último, en 1908, alrededor de 40.000 costureras industriales de grandes factorías se declararon en huelga reclamando derechos laborales y durante la huelga 129 mujeres murieron quemadas en un incendio que los dueños de la fábrica habían generado forzando a las huelguistas a permanecer en sus puestos y no unirse a la huelga.  Eventos estos de nuestra historia que, como muchos otros, han marcado los pasos que damos en la conquista por una sociedad realmente basada en el principio de la igualdad.  Y hoy podemos decir que, gracias a todas esas mujeres, gozamos de un reconocimiento real y jurídico de los derechos por igual, sin embargo, el camino aún es largo, porque del reconocimiento ahora debemos pasar a la transformación de esos viejos paradigmas sociales que aún ubican a la mujer como: un objeto sexual, delicada, inferior o más débil.  Somos mujeres que hemos escrito la historia siendo estudiantes, mujeres de oficio,  profesionales, trabajadoras y multifacéticas, con gran capacidad de incidir y transformar positivamente nuestra sociedad,

  considero que hoy es un día especial para recordarnos a nosotras mismas y decirnos al oído que podemos lograr más, podemos lograr la ruptura de estereotipos negativos que imposibilitan la tan anhelada igualdad y esto comienza por reconocer que un día como hoy no celebramos la delicadeza, ni la ternura, ni la fragilidad que nos impone el escenario comercial; sino que conmemoramos

el talante, la templanza, la determinación y la capacidad de continuar desde el amor, trabajando por una sociedad mejor y más justa, desde nuestros diferentes roles como madres, amigas y compañeras, ¡como mujeres!

Por: Beta Grisales Herrera