"Somos muy modernos por fuera, pero premodernos por dentro"
Florence Thomas
Pensarnos
como mujeres hoy en día implica una gran motivación por continuar avanzando en
la escritura de nuestras historias.
Hemos dado pasos agigantados desde aquel 1857, en el Bajo Manhattan,
cuando un 8 de marzo decenas de obreras textiles se declararon en huelga e
inundaron las calles para protestar por la humanización de las condiciones de
trabajo y la igualdad de condición laboral. Cincuenta después, miles de mujeres marcharon
por la calle de Nueva York con el lema "Pan y Rosas" para conquistar
derechos y reivindicar la lucha obrera. Por último,1908,
alrededor de 40.000 costureras industriales de grandes factorías se declararon
en huelga reclamando derechos laborales y durante la huelga 129 mujeres murieron
quemadas en un incendio que los dueños de la fábrica habían generado forzando a
las huelguistas a permanecer en sus puestos y no unirse a la huelga. Eventos estos de nuestra historia que, como
muchos otros, han marcado los pasos que damos en la conquista por una sociedad
realmente basada en el principio de la igualdad. Y hoy podemos decir que, gracias a todas esas
mujeres, gozamos de un reconocimiento real y jurídico de los derechos por
igual, sin embargo, el camino aún es largo, porque del reconocimiento ahora
debemos pasar a la transformación de esos viejos paradigmas sociales que aún
ubican a la mujer como: un objeto sexual, delicada, inferior o más débil. Somos mujeres que hemos escrito la historia siendo
estudiantes, mujeres de oficio, profesionales, trabajadoras y multifacéticas,
con gran capacidad de incidir y transformar positivamente nuestra sociedad,nsidero que hoy
es un día especial para recordarnos a nosotras mismas y decirnos al oído que podemos
lograr más, podemos lograr la ruptura de estereotipos negativos que
imposibilitan la tan anhelada igualdad y esto comienza por reconocer que un día
como hoy no celebramos la delicadeza, ni la ternura, ni la fragilidad que nos
impone el escenario comercial; sino que conmemoramos
el talante, la templanza, la
determinación y la capacidad de continuar desde el amor, trabajando por una
sociedad mejor y más justa, desde nuestros diferentes roles como madres, amigas
y compañeras, ¡como mujeres!
Por: Beta Grisales Herrera